¿MEDIAS VERDADES DE ESPINO O DE SEDENA?
JORGE ALEJANDRO MEDELLÍN
En un curioso comunicado emitido por la SEDENA la noche del martes 18 de agosto, es decir, 72 horas después de la supuesta (?) irrupción (?) de militares en la casa del ex dirigente panista Manuel Espino Barrientos, en Ciudad Juárez, Chihuahua, la dependencia aseguró que los elementos que forman parte de la Operación Conjunta Chihuahua, nunca entraron a la casa del ex lider blanquiazul y mucho menos la catearon.
Es más, dice la SEDENA, el señor Espino reconoció (sic) la labor del Ejército Mexicano en la lucha contra el narcotráfico.
Para completar el cuadro de errores, presiones, omisiones y excesos, la Defensa Nacional acabó culpando a los medios de comunicación, en especial a los reporteros locales, de escribir una nota con inexactitudes y falsedades al momento de citar las palabras de Espino.
La verdad de lo que ocurrió fue tergiversada, aseguró la SEDENA en su comunicado.
Sin embargo, el texto, emitido ya muy tarde por la Dirección General de Comunicación Social de la SEDENA, no solo modifica toda la versión dada a conocer por Manuel Espino en conferencia de prensa dos días después de lo sucedido, sino que además echa por tierra las disculpas del GENERAL FELIPE DE JESUS ESPITIA, Comandante de la V Región Militar, quien le llamó por teléfono al panista para decirle que todo habia sido un error, que una denuncia anónima les había informado sobre movimientos sospechosos en esa dirección y por eso habían enviado a una Sección (poco más de 30 efectivos) al lugar.
Manuel Espino dijo a los reporteros que lo entrevistaron en la ciudad de México que había platicado con los militares "adentro, sin orden de cateo, sin papeles, armados".
La SEDENAlo niega y no mencionana nada sobre la denuncia anónima que llevó a la tropa al domicilio del panista.
Dice también la SEDENA que se dieron cuenta de que algo sucedía en el domicilio del político, señalando textualmente que los militares que patrullaban la calle observaron "movimiento inusual (sic) de personas", sin aclarar en absoluto a qué se refiere al decir movimietno inusual de personas.
En pocas palabras, la SEDENA nos relata un encuentro casi fraterno en el que nunca hubo ni cateo ni ocupación del domicilio de Espino. Y para que no quede duda de loanterior, la Defensa Nacional agrega que se habló con la esposa del panista en una suerte confirmación de la versión militar, no de la civil.
Si así ocurrieron las cosas en Ciudad Juárez;
¿por qué iba Espino a citar a una conferencia de prensa tres días después?
¿para aclarar desmentidos?
¿para abonar la discordancia entre militares y periodistas?
¿para exhibir los excesos del operativo en Chihuahua?
¿para ganarse después un revire oficial del alto mando de la SEDENA (el General Guillermo Galván) y quedar como mentiroso o tergiversador o algo más?
¿para madar por un tubo las disculpas y las aclaraciones del General Espitia?
¿para que al final la propia SEDENA anulara la palabra de honor de su Comandante en la V Región Militar, convulsa y agobiada por el narco?
Resulta más probable que la SEDENA haya decidido pronunciarse en tal magnitud para detener, aunque sea en parte, la andabada de críticas locales y foráneas en contra del fracaqso rotundo en que se convirtió la OPERACIÓN CONJUNTA CHIHUAHUA, dejando a su general con un palmo narices, con menos credibilidad que antes pero con la certeza -para consumo mediático- de que las cosas no ocurrieron como ocurrieron.
De paso, la SEDENA intentó dejar a Espino y a sus entrevistadores (como CARMEN ARISTEGUI) en el papel de portadores del escándalo informativo dirigido a golpear a las fuerzas armadas.
Mientras tanto, la gente bajo el mando del General ESPITIA, acabó pintándole una nueva raya al tigre hambriento en Ciudad Juárez.
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"SE INFORMA DE LOS HECHOS OCURRIDOS EL 15 DE AGOSTO DE 2009,
EN EL DOMICILIO DEL LIC. MANUEL ESPINO, UBICADO EN CIUDAD JUÁREZ, CHIH."
Lomas de Sotelo, D.F. a 18 agosto 2009, En relación con los hechos ocurridos en el domicilio propiedad del señor Manuel Espino Barrientos, el 15 de agosto del presente, la Secretaría de la Defensa Nacional hace del conocimiento público:
1. Durante un patrullaje sobre Avenida Paseo Triunfo de la República de Ciudad Juárez, elementos del Ejército Mexicano observaron un movimiento inusual de personas en el domicilio del cual resultó ser dueño el señor Espino Barrientos.
2. Al arribar a dicho inmueble, el personal militar fue atendido por el propietario en la parte exterior del domicilio.
Durante la conversación se le consultó si requería apoyo, a lo cual respondió el señor Espino que no tenía ningún problema ni queja, que agradecía la preocupación de los efectivos militares y expresó su reconocimiento a la labor que realiza el Ejército Mexicano en el combate al narcotráfico.
3. Al observar las versiones periodísticas sobre este suceso, se ordenó la realización de una investigación al comandante que tiene a su cargo el personal que interactuó con el señor Espino, con el propósito de clarificar los hechos ocurridos.
4. El 17 de agosto, el comandante se entrevistó con la señora María Elena Ochoa, esposa de Manuel Espino, quien corroboró que el personal militar no entró al domicilio y que su esposo reconoció la labor del Ejército Mexicano en el combate a la delincuencia organizada.
5. El mismo 17 de agosto, dos horas después de la entrevista con la señora Ochoa, el comandante de la Operación Conjunta “Chihuahua” se comunicó telefónicamente con el señor Espino quien reiteró una vez más que el personal militar no ingresó a su domicilio, tampoco realizó cateos al interior, ni sustrajo prenda o artículo alguno.
6. El señor Espino señaló además que el reportero con el que se entrevistó en las horas posteriores a los hechos tergiversó sus comentarios, ya que además de describirle estos hechos, le indicó que familiares suyos habían sido víctimas de la delincuencia y no del ejército.