¿ATENTADO CONTRA CALDERON EN MICHOACÁN?
JORGE ALEJANDRO MEDELLÍN
En dos versiones de un mismo comunicado, la SEDENA se enredó al tratar de explicar lo que primero parecía el relato de un presumible atentado en contra del mandatario FELIPE CALDERÓN o un intento por enturbiar las celebraciones del Natalicio de José María Morelos, en la capital michoacana.
En la segunda versión del comunicado, la SEDENA borró todos los detalles del suceso, incluyendo el párrafo final en el que se aseguraba que las medidas adoptadas al abrir fuego en contra de los conductores que se estrellaron en las vallas metálicas, era un hecho que "REFLEJA LA PREOCUPACIÓN DEL PERSONAL MILITAR POR SALVAGUARDAR LA SEGURIDAD DEL PRIMER MANDATARIO DE LA NACIÓN, ASÍ COMO FUNCIONARIOS Y POBLACIÓN CIVIL EN GENERAL" (sic).
El primer comunicado emitido la noche del 30 de septiembre por la 21 Zona Militar -dependiente de la XII Región Militar bajo el mando del General JESÚS TOPETE BALLESTEROS- daba cuenta del marco en el que se dieron los hechos en la mañana de ese día, resaltando el dispositivo de seguridad en torno al presidente del país y de los ciudadanos en el evento.
Se señalaba en el boletín que el incidente había ocurrido a las 06:50 de la mañana, pero sin especificar a qué hora iba a ser la ceremonia del natalicio y si el presidente CALDERÓN ya estaba en el sitio o si arribaría muy cerca de esa hora y por la calle en la que ocurrieron los hechos (Aveinda Tata Vasco esquina Fray Bartolo de Lisboa).
Incluso se dieron las características y placas de los dos vehículos involucrados -del estado de Guerrero- y hasta los nombres de las personas que los conducían y la razón por la que ambos autos fueron baleados por los militares al no obedecer la orden de alto total en als vallas metálicas de seguridad perimetral.
Pero minutos más tarde, la Comandancia de la 21 Zona Militar reenvió el boletín pidiendo a los medios de comunicación ignorar el primer texto, porque contenía varios "errores".
En realidad la segunda versión del comunicado eliminaba los párrafos con el relato de lo sucedido, los nombres de los conductores, las características de los autos, su procedencia y sobre todo la parte en la que se aseguraba que la reacción castrense obedecía a la "preocupaicón militar" por cuidar la integridad física del presidente CALDERÓN, de sus funcionarios y de la gente.